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y la anacronía del subconsciente colectivo

Monday, November 09, 2009

La Carne Asada de Heriberto Yepez

Tenía muchísimo sin hablar de Doña Yepez - Heriberto Yépez -, a quien francamente, después del zafarrancho donde borracho intentó clavarme un lápiz, le perdí el interés. Ahora me entero que ha dado su opinión sobre el VII Festival de Literatura del Noroeste. Y luego de leerla, en el sitio de Todos Somos Un Mundo Pequeño, tengo para seguir alzando el edificio de contradicciones donde se halla sumido ese grupo peculiar de carneasadistas (al sur la cultura, al norte la carne asada). Vaya, si el máximo ideólogo del movimiento se recarga en esas paredes, es sencillo descubrir que el edificio no es tal, y que además se halla vacio, y que la carne asada en realidad es pollo, o perro, o soya.

Para ello intercalaré su texto con mis opiniones, que no son mejores que las de él, pero que tampoco pretenden establecer parangones ni raseros. Eso si, ni él ni yo dejamos de ser graciosos, aunque sospecho que lo de Yépez, de nueva cuenta, es involuntario. Venga:

Lo que pienso del Festival de Literatura del Noroeste ya lo he dicho antes, hace meses y hace años: no tiene seriedad. Me invitaron al primero o segundo, asistí, precisamente para hablar de las mafias literarias; no volví a asistir, ¿por qué? Porque respeto mi profesión y lo que ahí se hacía es un mezcladero de escritores, es decir, gente que hace libros y "escritores", gente que "publica" cositas aquí y allá. Si algo ha hecho mal en la literatura mexicana son los "encuentros"; yo ya no voy a casi ninguno. No me interesa socializar. Y en México en los encuentros ni siquiera se discute.

Ya no me sorprende descubrir las jerarquías mentales de Doña Yépez. Los que tasan fueron tasados a su vez, y concientes de eso, apresuraron paso al escalar las piramides mentales que se formularon para comprender el estado de las cosas, el origen de sus abismos y sus complejos, para que así desde sus alturas pudieran tasar a los otros. Por supuesto, para él es importante establecer que su abstención a festivales de esa naturaleza obedece a su posición jerárquica, a la solemnidad de su profesión. Su primer paso trata, pues, de establecer clases y clasismo: gente que hace libros... y escritores.

A los festivales hay que invitar autores de un mismo nivel; la selección debe ser uniforme, tener criterios, por ejemplo, de invitar autores con un cierto número de libros o años de trayectoria; y no mezclar a Daniel Sada con el chavo de Mexicali que tiene un blog en el que a veces aparecen acentos. No jodan. Son fondos públicos.

El segundo párrafo me comprueba: Autores de un mismo nivel. Habla de selecciones uniformes, criterios establecidos, y no sé usted lector, pero cuando escucho la palabra selección y criterio pienso en elites, en sociedades configuradas, en apartados sociales y mundos encapsulados y protegidos de otros. Pienso entonces en la jerigonza que pregona el TSUMP, que habla de inclusión, de respeto a los mundos pequeños, a las probables insignificancias. A Doña Yépez deberían controlarlo; alguien debería vigilar la coherencia de la protesta, porque los raseros de este ensayista parecen no tolerar la idea de mezclar a Sada - separado y dividido por sus raseros y automatismos - con blogueros petites que apenas comienzan en este infausto camino de las letras.

Ahora, el peor festival de todos, me disculpan, es el de este año. Mala selección y raquítico. Primero que todo, por favor, ¿no se suponía que Fran apoyaba al zapatismo y era anarquista y no sé cuántos cibercuentos? ¿Cómo trabaja para un violador de derechos humanos? En fin, allá él. Cada quien tiene lo que desea. Illich desea el puesto que nadie más quiso tomar, supongo que a partir de ahora le irá muy bien como funcionario panista.

Los calificativos, a partir de este párrafo, son la regla y brotan desmesurados. Para él, se trata del peor festival de todos. Sus razones las expone en los párrafos siguientes, pero entonces también olvida explicar porqué las ediciones pasadas eran mejores que ésta. Olvida - mejor aún - explicar que tienen que ver las contradicciones de Fran Ilich con la calidad del evento, ya que entonces, si la contradicción establece parámetros, Yépez debería considerar la autocrítica y comparar su trabajo con su devenir como individuo. Debería tomar conciencia que incluso esta opinión, contradictoria como otras tantas de él, fomentan una completa y total indiferencia por las batallas de TSUMP. Pienso, a estas alturas, que ambas partes - Cecut y TSUMP - arrastran las mismas contradicciones, en un hito que los iguala dentro de sus antagonías.

En lo que toca a la organización del Festival, vean la lista: Leer aquí.
A unos sólo en su casa los conocen, otros llevan años que no tienen libros, otros algunas veces los tuvieron y nunca fueron notorios y otros, sencillamente, son despistados o gente de fuera de Tijuana, que no está enterada para qué están organizando este festival.


Y bueno, ojalá pudiera decir más de su texto. En realidad continúa con lo mismo: clases y raseros. Enumera subespecies; tasa a los escritores como subgéneros literarios. Subgéneros del fracaso, además, pues a los que no llama desconocidos u olvidados, los llama despistados o ingenuos. El asunto es adjetivar de muchas formas a los que en realidad reprueba por participar en el Cecut. Es decir: si no compartes su ardid, eres colaboracionista, y si colaboras eres un fracasado. A eso se reduce la aritmética mental yepeziana. Le resulta imposible otra clase de crítica, donde no esté implicada la discriminación y la exclusión. No pienso exonerar a Virgilio de nada, pero si puedo ahora señalar, categóricamente, que TSUMP y Doña Yépez no me parecen mejores propuestas, y que si Fecal les permitiera regentear el Cecut, los resultados no serían distintos, ni a los de Virgilio, ni a los de ninguna otra administración cultural de esta honorable república de las carnes asadas.

Cuando vi el "programa" les escribí a mis conocidos preguntando cómo era posible que estuviesen ahí, ¿qué no está viendo que desde la generación de Roberto Castillo hasta L.H. Crosthwaite hasta la nuestra hay un boicot en protesta contra todos los atropellos de Virgilio Muñoz en el Centro Cultural Tijuana? ¿Y salen con la tontería de aceptar ir a leer a un encuentro literario que es un chiste?

En efecto, a sus conocidos. A ellos los reconviene, y amistosamente. Para los que participan en el festival, nada más tiene este remedo de crítica. Si Doña Yépez tuviera una propuesta, en vez de crítica hubiera procurado hacer una reconvención menos privada, más amplia, más incluyente, donde todos los que no tenemos la fortuna de ser sus amigos podamos convencernos con sus razones y motivos. Lo que hace Yépez no es un llamado a la unidad, si no a la separatidad, a la polarización y a las disyuntivas. El hombrecito no parece ayudar a TSUMP, y cualquiera que aplique un mínimo de análisis podrá descubrir lo inconveniente que puede ser una opinión semejante para un grupo que habla de unidad, inclusión y participación.

Rafa Saavedra, Pepe Rojo, Patricia Blake y Carlos Gutiérrez Vidal dicen que no van a participar, que es un error o malentendido que su nombre esté ahí. ¿Cómo llegó su nombre ahí? ¿Hay otros nombres que, realidad, no están confirmados?

Y por supuesto, de la exclusión salta a la teoría conspirativa. Señala la mano que mueve y coloca fichas a su antojo, para un público que primero debió tolerar sus maniqueismos y fundamentalismos literarios. Vaya pericia. A estas alturas ya no le creo nada. Y no es que deba creerle, o que haya escrito para lograr credibilidad - de verdad, espero que no haya sido ese su objeto -, pero cuando comienza a preguntarse los cómos y sus probabilidades, no evito imaginar un hombrecito patético elucubrando oscuridades mientras imagina que enciende la lámpara de Diógenes. De verdad, pobrecito. Si él es el ejemplo de lo que debe ser un escritor, es preferible dedicarse a otras cosas de mejor provecho.

A ver, vamos siendo francos, ¿por qué los invitaron? Los invitan para validar a Muñoz como director del Cecut y mostrar su "inclusividad" y "apertura". A mí también me invitaron por teléfono pero, por supuesto, no.

Y así, llega al punto donde anuncia, con orgullo y relativo porte, que tuvo la suficiencia y placer de declinar invitaciones. Son los "no" que todos debemos presumir. Sería más interesante que nos dijera todos aquellos "si" que, a pesar de la contradicción, pronunció en provecho de su trayectoria literaria o intelectual. Y respecto a si Muñoz busca validez, la idea me parece impasible y hasta cacofónica, casi como si se tratara de la grilla de un sindicato insignificante. La validez del funcionario estriba en su nombramiento oficial, uno que, por desgracia o fortuna - pues no me pronuncio ni a favor ni en contra del Virgilazo -, parece inmutable ante la peregrinación de protestas del sector cultural. Creo que, a estas alturas, los que deberían buscar validez ante la sociedad, son otros. De verdad.

Ahora ya puede ir y mostrar este programa como "prueba" de que Virgilio Muñoz es inclusivo, qué risa. Aunque, a final de cuentas, los nombres enlistados ni siquiera estaban confirmados realmente o se presenten al evento. Lo importante es que ya salió en prensa.

Por otra parte, desgraciadamente, siempre hay gente que quiere "leer" su "obra" o tener un puntito en su currículum. Les aseguró que esos mismos que hoy asisten, serán los que el Cecut va a publicar, ya verán, se los apuesto. Los derechos humanos, la corrupción panista-priista les vale wilson, lo importante es ser "invitado" y "tomado en cuenta" porque su sueño dorado es creer que son escritores. Qué patéticos. Sobre todo, los que se la pasaban criticando este encuentro y ahora cuando está PEOR QUE NUNCA ahí están. No lo niego: me da satisfacción verlos contradiciéndose tan burdamente una vez más.

En fin. Pobre Yépez. En vez de adherir, su proclividad por la llamarada es inevitable. Incluso tiene el poder psíquico de denunciar futuros amafiamientos y padrinazgos editoriales. Con esto que dice, cualquiera que cometa el tino de publicar en los fondos del Cecut - ignoro como funcionen, de verdad - caerá irremediablemente en los goznes de la nueva mafia cecutera. Eso, al menos que se desdiga y desde su parapeto decida quienes fueron publicados por talento y quienes por nepotismo o amistad. El hombrecito se mete en camisa de once varas. En camisa propia, además; donde le mostrará a todos, con alardes de Houdini criticastro, toda la razón que cabe en sus señalamientos. Por supuesto, lo hace con placer y satisfacción: el mismo lo reconoce. Lo suyo se revela como un organelo de compulsiones, que ya no le provoca culpas ni diferendos. Siempre habrá quien lo lea sin cuestionarle, sólo porque se identifican circunstancialmente con él. Yépez hace proclamas y acusaciones desde la tierra de las visceras que humean en el asador.

Sé que jóvenes interesados en escribir leen este blog, entre otros grupos, pero a ellos les quiero decir esto: olvídense de encuentros y encuentritos; vayan a reuniones reales de literatura cuando ya tengan libros, en eso concéntrense, en hacer buenos libros, ya que los hagan, entonces, cuando los inviten a un encuentro pregunten de qué se trata, y si el encuentro es serio, es decir, tiene criterios de calidad, vayan; si no, no promuevan que la literatura sea confundida con los "encuentritos".

Ya en este párrafo adopta la calma. Se torna paternal y reparte consejería. Después de la regañiza y el sermón deviene la recomendación, y solo espero que no eduque así a sus hijos. ¿Quién eres para establecer raseros? ¿Desde cual pedestal proclamas la suficiencia para hablarle a los jovenes? ¿Desde tus novelas horribles? ¿Desde tus ensayos mediocres? ¿Ahora también repartes bienaventuranzas a las nuevas generaciones de escritores? ¿Qué es una "reunión real de literatura"? ¿No te parece exclusivo dividir el mundito literario entre realidades y ficciones? O más bien ¿Estás dividiendo a la literatura, o estás separando la carne que tienes en el asador? Peor aún, ¿cómo decidiste que, para ir a reuniones, festivales y encuentritos, es necesario tener libros? ¿Cuantos libros? ¿Sobre qué deben versar dichos libros? ¿Quién decide si los libros en el haber son los suficientes para participar?

Lo tuyo es la exclusión, la división, la separación. En vez de convocar, divides, rechazas, desilusionas. Bueno, a mi en realidad jamás me has ilusionado. Lo que si, es que tampoco ayudas a TSUMP, y si ellos no se dan cuenta de eso, tampoco es mi problema. Pero no puedo evitar sentir una profunda pena ajena por lo que acabas de representar en esta diatriba tuya, tan propia de ti, tan llena de tus anacronías más fundamentales. Te revelas como aquel muchachito contestón que lanzaba espumarajos, solo que ya no tienes veinte años, Yépez, y ahora estás viejo, y lo único que te ha dado la edad es la creencia de que ahora también puedes dar consejos.

Ya sé que me odiarán aún más personas por decir esto, pero, bueno, digo lo que pienso. Y como estamos en tiempos donde los mediocres están en las instituciones públicas, es necesario tomarse cinco minutos para escribir esto.

Y yo de tomarme los quince minutos para desmenuzarlo. Por supuesto, es más fácil lanzar saliva; siempre es más rápido. Pero no por eso voy a odiarte. Es mejor comprenderte y congratular que contigo jamás me equivoco. Y eso, Yépez, te coloca en una medianía que quizá te horrorice, porque al parecer siempre le has temido a la medianía. No te preocupes. Espero que algún día el mundo te reconozca el gran talento, y puedas, ahora si, voltear para contemplar con magnanimidad, desde tus fueros, a los que solo son mediocres. Mediocres, claro, desde tu rasero.

Mis amigos me dicen que ya no invierta tiempo en denunciar tanta jodidez, pero, lo confieso: me divierte fustigar la mediocridad y como estoy acostumbrado a que los mediocres me odien, me divierte bastante verlos brincar.

Deberías hacerle caso a tus amigos. Pues en realidad sospecho que apenas fustigaste tus mediocridades. Lo tuyo no es denuncia, es confesión.

Saludos.

Ps. Y hablando de inclusiones y mundos pequeños, le pido a los del TSUMP que, por favor, incluyan esto en su página. Que no hable a favor no significa que no hable del tema en absoluto.

8 comentarios:

mezquitic said...

Da pena ajena leer el post de la Doña. No se si llorar o reir.

Anonymous said...

Buena pluma, mala leche.

Anonymous said...

A estas alturas del partido, Heriberto Yépez debería declararle su amor a Fran Ilich. ¿Cuántos años lleva tratando de llamar su atención por todos los medios? Debe ser su groupie mas insoportable. ¿Alguien le puede conseguir una cita con él?

Anonymous said...

buenisimo, me recuerda a lo primero que lei aqui, pero con mas formalidad. ¿esa es la clase cultointelectual de tijuana? conozco quinceañeros con mejores argumentos y criticas...

y si, buena pluma, y muchisima mala leche.

Luis Z.

Anonymous said...

Por cierto que algunos de esos quinceañeros estan en la PFLC

curioso

danielo said...

Con kilos y paleros menos, con algunos años más, pero el Chango sigue igual. Blast from the past!

Manuel: por favor saque de la jaula al Chango más seguido, algunos si nos hacia gracia y lo extrañamos.

Anonymous said...

jajajajja, te cae que con un lapiz?

Anonymous said...

Pues ese Yepez se azota de mas... ya lo que trae son pataditas de ahogado.
Antes no llego al evento con sindrome de amok o con una sierra electrica gritando ¨Por queeeeeee????¨
Siento pena por como piensa. Me da como cosa imaginar que acabara en el futuro como chalado y en tono poseso vociferando sus reniegos clasistas por las calles de Tijuana o en la web, no se, asi como, la llorona o algo asi.
En fin, me entretuvo un buen, saludos.

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